Creemos que vivimos en el aquí y ahora, pero la ciencia demuestra algo inquietante:
el cerebro no percibe el presente en tiempo real.
En realidad, predice constantemente el futuro para poder reaccionar a tiempo.

Y lo hace porque la realidad… siempre llega tarde.


⏳ El problema del tiempo real

Cuando algo ocurre a tu alrededor —un sonido, un movimiento, una palabra— esa información tarda en llegar al cerebro:

  • Los ojos y oídos captan el estímulo
  • Las neuronas lo transmiten
  • El cerebro lo interpreta

Ese proceso tarda entre 100 y 300 milisegundos.
Si el cerebro esperara a recibir todos los datos antes de actuar, iríamos siempre tarde.


🔮 La solución: predecir

Para sobrevivir, el cerebro hace algo brillante:

👉 Predice lo que va a pasar antes de que ocurra

  • Anticipa movimientos
  • Completa imágenes incompletas
  • “Rellena” sonidos
  • Ajusta el cuerpo antes de que seas consciente

Por eso puedes atrapar una pelota, esquivar un golpe o reaccionar a un ruido repentino.

No reaccionas al presente: reaccionas a una predicción.


👁️ Las ilusiones lo delatan

Las ilusiones ópticas no engañan a los ojos, engañan a las predicciones del cerebro.

  • Ves movimiento donde no lo hay
  • Percibes colores que no existen
  • Sientes que algo ocurre “ahora” cuando ya pasó

El cerebro apuesta por la interpretación más probable, no por la más exacta.


🧪 Experimentos que lo demuestran

Uno de los más conocidos es el de Benjamin Libet, que mostró que:

  • El cerebro decide antes de que tú seas consciente de la decisión
  • La sensación de “yo he decidido” aparece después

Esto abrió un debate enorme sobre la conciencia y el libre albedrío.


🧠 Entonces… ¿qué es el presente?

Lo que llamamos “ahora” es en realidad:

  • Una reconstrucción
  • Basada en el pasado reciente
  • Ajustada con predicciones del futuro inmediato

Vivimos en una simulación cerebral ultra precisa, no en la realidad cruda.


🤯 Dato inquietante (y fascinante)

Cuando sientes que algo ocurre “en este instante”,
tu cerebro ya lo ha procesado, interpretado y decidido antes de que tú lo sepas.

El “yo consciente” va siempre un paso por detrás.


🌟 Conclusión

No vivimos el presente.
Vivimos una predicción constante del mundo, creada para mantenernos vivos, no para mostrarnos la verdad absoluta.

Y aun así… funciona increíblemente bien.

por Santi R.A.

Santi vive en Cornellà de Llobregat, Barcelona. Se dedica al diseño gráfico y a la maquetación de publicidad y catálogos, combinando creatividad con nuevas herramientas digitales y soluciones visuales cuidadas. La familia ocupa un lugar central en su vida y es una fuente constante de sentido y responsabilidad. En su forma de ver el mundo, el budismo tiene un peso importante: cree en la reencarnación, en el aprendizaje continuo y en vivir con mayor conciencia, serenidad y compasión. Busca una vida sencilla, con equilibrio, reflexión y coherencia entre lo que piensa y lo que hace.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *