El adenoma de paratiroides es una afección relativamente común, pero a menudo infradiagnosticada. Se trata de un tumor benigno que afecta a una de las glándulas paratiroides y que puede alterar de forma significativa el equilibrio del calcio en el organismo.

¿Qué son las glándulas paratiroides?

Las glándulas paratiroides son cuatro pequeñas glándulas situadas detrás de la glándula tiroides. Su función principal es producir la hormona paratiroidea (PTH), encargada de regular los niveles de calcio y fósforo en sangre y huesos.

Un funcionamiento adecuado de estas glándulas es esencial para:

  • La salud ósea.
  • La función muscular.
  • La transmisión nerviosa.
  • El correcto funcionamiento del corazón y los riñones.

¿Qué es un adenoma de paratiroides?

Un adenoma de paratiroides es un crecimiento benigno de una de estas glándulas que provoca una producción excesiva de PTH. Esta situación se conoce como hiperparatiroidismo primario.

Como consecuencia, el calcio se libera en exceso desde los huesos hacia la sangre, elevando sus niveles y alterando múltiples sistemas del cuerpo.

Síntomas: cuando el problema pasa desapercibido

En muchos casos, el adenoma de paratiroides puede ser asintomático durante años y detectarse de forma casual en análisis rutinarios. Cuando aparecen síntomas, estos pueden ser inespecíficos:

  • Cansancio persistente.
  • Debilidad muscular.
  • Dolor óseo o articular.
  • Cambios de humor o dificultad de concentración.
  • Sed excesiva y aumento de la micción.
  • Formación de cálculos renales.

Esta variedad de síntomas hace que el diagnóstico se retrase con frecuencia.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico suele basarse en:

  • Calcio elevado en sangre.
  • Niveles altos de PTH.
  • Pruebas de imagen como ecografía cervical o gammagrafía paratiroidea para localizar la glándula afectada.

Es importante recalcar que el tamaño del adenoma no siempre se correlaciona con la gravedad de los síntomas.

Tratamiento: ¿siempre hay que operar?

El tratamiento depende de varios factores:

  • Niveles de calcio.
  • Edad del paciente.
  • Síntomas.
  • Afectación ósea o renal.

En muchos casos, el tratamiento definitivo es la cirugía, que consiste en extirpar la glándula afectada. Se trata de una intervención con alta tasa de éxito cuando está bien indicada.

En situaciones seleccionadas, puede optarse por seguimiento médico, especialmente si el paciente está asintomático y los niveles de calcio son moderados.

¿Por qué es importante no ignorarlo?

Un adenoma de paratiroides no tratado puede provocar a largo plazo:

  • Osteoporosis.
  • Fragilidad ósea.
  • Daño renal.
  • Mayor riesgo cardiovascular.

Por ello, el diagnóstico precoz y el seguimiento adecuado son clave.

Conclusión

El adenoma de paratiroides es una patología benigna pero con consecuencias potencialmente importantes si pasa desapercibida. Con un diagnóstico correcto y un enfoque terapéutico individualizado, el pronóstico suele ser muy bueno.

por Santi R.A.

Santi vive en Cornellà de Llobregat, Barcelona. Se dedica al diseño gráfico y a la maquetación de publicidad y catálogos, combinando creatividad con nuevas herramientas digitales y soluciones visuales cuidadas. La familia ocupa un lugar central en su vida y es una fuente constante de sentido y responsabilidad. En su forma de ver el mundo, el budismo tiene un peso importante: cree en la reencarnación, en el aprendizaje continuo y en vivir con mayor conciencia, serenidad y compasión. Busca una vida sencilla, con equilibrio, reflexión y coherencia entre lo que piensa y lo que hace.

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