En algunas regiones de Francia, especialmente en zonas como Auvernia-Ródano-Alpes, existe una figura tradicional conocida como “coupeur de feu” (literalmente, cortador de fuego). Se trata de personas que, según la creencia popular, ayudan a aliviar la sensación de quemazón producida por quemaduras o por tratamientos de radioterapia, mediante oraciones o rituales transmitidos de generación en generación.

Una práctica conocida en hospitales franceses

Aunque no forma parte de la medicina oficial, la existencia de los coupeurs de feu es ampliamente conocida en Francia. En algunos casos, pacientes tratados con radioterapia en centros como el CHU Grenoble Alpes han recurrido a ellos de manera complementaria, siempre sin sustituir los tratamientos médicos convencionales.

Estas personas no utilizan contacto físico ni remedios materiales. Generalmente realizan una oración —a veces a distancia— con la intención de “cortar” el efecto del fuego interno que, según la tradición, provoca dolor o irritación en la piel.

¿Ciencia o tradición?

Desde el punto de vista científico, no existe evidencia clínica que demuestre que estas prácticas tengan un efecto físico directo sobre la radioterapia o las quemaduras. Los profesionales sanitarios explican que cualquier mejoría percibida podría deberse a factores psicológicos como el efecto placebo, la relajación o el acompañamiento emocional.

Sin embargo, muchos pacientes aseguran sentir alivio o consuelo, lo que ha mantenido viva esta tradición durante décadas.

Un fenómeno cultural que sigue presente

Lejos de desaparecer, los coupeurs de feu forman parte del patrimonio cultural inmaterial francés. En un contexto donde la medicina moderna y el bienestar emocional cada vez se integran más, estas prácticas siguen despertando curiosidad y debate.

Para algunos, son una expresión de espiritualidad; para otros, una tradición ancestral que acompaña —aunque no sustituye— a la medicina científica

por Santi R.A.

Santi vive en Cornellà de Llobregat, Barcelona. Se dedica al diseño gráfico y a la maquetación de publicidad y catálogos, combinando creatividad con nuevas herramientas digitales y soluciones visuales cuidadas. La familia ocupa un lugar central en su vida y es una fuente constante de sentido y responsabilidad. En su forma de ver el mundo, el budismo tiene un peso importante: cree en la reencarnación, en el aprendizaje continuo y en vivir con mayor conciencia, serenidad y compasión. Busca una vida sencilla, con equilibrio, reflexión y coherencia entre lo que piensa y lo que hace.

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